Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como Poesía

Hemos muerto

También me he detenido en los placeres, en los de tu piel, lozana de la mieles, en los de tus dedos, encarnando mis deseos,  en los de tus labios, que me mienten cuando pueden. Me he detenido en los placeres banos, futiles de los clichés,  en las voces que atormentan al poeta, en los antiguos dioses de Grecia,  las beldades medievales, los torzos heróicos, las lozas y sus sabidurías pasadas. Todas esta cosas de mal gusto en la que me deleito, el mal gusto de los que saberes escriben, repitiéndose en sus pusilánimes pensamientos que se consideran auténticos, pero auténtica es la sensación de felicidad, de burla y superioridad, en este pedestal en el que los leo, desde lo alto, sobre el mundo entero, revolcándose en sus detritos intelectuales y sensuales. Hoy me doy cuenta que estamos muertos,  no ha muerto la posibilidad del arte, solamente los corazones, las razones, la sensaciones que nos lleven a un lugar más allá de nosotros mismos,  de nuestra estúpida y pes...
Oda a la tranquila Hay días como hoy que me siento tan idiota como siempre son dìas de espejos y televisores. De cualquier comedia americana y comodidad sin pantalones Hay días como hoy en que el sol no brilla ni se opaca, no hay grandes delicias ni trago, ni cigarrillos pero en la alacena hay galletas y en la nevera leche y todo es suficiente. Hay días como hoy en que la vida no me trata de ninguna forma y la música es sólo música y los videojuegos tan sólo violentos. Son pocos es cierto pero son los que son y no hay necesidad de contarlos. Los días como hoy no pesan para nadie aunque afuera ¿a quien le importa afuera? Hay días como hoy en que no aparece mi sombra y las rodillas se doblan fácilmente. El vino sabe a vino y la cerveza a cerveza y parece que un manto de cordura bordeara mi mesa Son los nuevos días “de los pocos sabios que en el mundo han sido” sobre todo porque no sé lo que eso significa Hay d...
A propósito de todo: todos nosotros viviendo tanto en tan poco rato,para al final acostarse con esa sensación de vacío estomacal, no sólo por el hambre, sino porque no pasa nada. ¡Es que no pasa nada! Aunque todo trate de entrársenos por los ojos. Escribí entonces estas llamadas misteriosas, como sablazos al oído: Cantos para aprender como números de teléfono Escribir al presente con esa rara sensación: La arena _______ Adelante. Largo tramo la angustia de las huellas de las calles que se van. ________ No culpo al pez. Tan fuera del agua la pecera ________ En el filo del clock todavía las gracias y las sonrisas. _________ Fui sorprendido en medio de la selva oscura inventándome todo mi viejo viaje _________ Enfrentado a mí los labios delante de el aliento sin empañar el reflejo ….. ___________ Siendo yo tan sólo yo cómo es que me reconoces en medio de tanto silencio...

Cuadro Solo

Comarca, cúspide de la conspiración. Vuelve. Decántame y cántame los peces del desastre. Vuelve. Vuelve con tu hoz y cuéntame de Oz para poder escuchar la voz que decanta esta soledad... Es que me hace falta... Me hace falta este pedazo de tiempo que vos podés capturar... Z. Cassó.

Veo.

Veo dentro de tus ojos donde no encuentro nada, no encuentro el cielo y tampoco encuentro el día de hoy. No encuentro la tristeza del pasado. No encuentro la esperanza del mañana. No encuentro el reflejo de la parca que amenaza la mímica d nuestra vida... Es que son tus ojos una muerte cada uno. Es que son tus ojos tan lapidarios como palabras. Es que son tus ojos... Cassó.

Remosquearse

es extraño... volvés a esta situación de escritura frente a mis deseos de abandonar el camino de malformación, es inminentemente necesario que deje mis deseos de locura para aplacarme y encajar en los estandartes de las banderas olímpicas, en contra de todos los dioses creeré en la conciencia de los creadores del mito... para tí, abisino, para tí, está el abiso. es dejarme caer en la inconciencia sistemática de las palabras que no deseo confirmar en significado. aquí estoy delante del mundo y de tos negros cueros como cualquiera, para demorar la partida de tu vigencia. a vos negro cadaver de la migración de los horizontes levanto hoy mi voz para volver el mundo quejicoso contra la comunión de este universo y el mío... me separo contra y envés... málditos poetas con nombre... maldtos lectores anónimos... maldito el lenguaje y mis palabras, las tuyas, todas y ninguna... maldita sea!!! por favor, deja de llorar. Cassó.

Epitafio

Lloraba lágrimas de piedra y eran mis ojos los únicos que tenían vida con ellos construí mi tumba. Ylsen.

RE-CREO

Creo en cien calles pobladas de fantasmas de tunas congeladas y malheridas, cien calles sin casas y sin gente sin lineas y sin asfalto. Ayer me pregunté dónde se me escaparon las cosas y su áura. Una mujer miró mi frente un día y la vió llena de las huellas de la tierra de la siembra y de la muerte. Se ha convertido el mar en zanahoria; y los líquenes y las algas en mascotas de el abril y es bello asomarse a ese gran naranja en ondas o acostarse en servidos platos de magma azul Caeré en vivir todos lo días como Adán el primer día nombrando sin conciencia. Ylsen.

TRAS LUCÍA

Un nombre claro tras las olas había sido escrito en la arena, y la luna se ataba a sus dones y a sus frutos. Bogar, bogar y bogar Una eyaculación sin nombre habría bañado su cuerpo, y su propuesta fue tan urgente, un naipe para escoger con los ojos abiertos. Bogar, bogar y bogar Y su sexo se llenó de rayos de sol y de canciones piratas. Y su miembro fue corriente, y cauce, mástil con larga vela. Bogar, bogar y bogar Su cuerpo fue todo sudor y todo lágrimas, y olía a una marea que subía hasta el infinito, y a una noche de mar en Bogotá. Bogar, bogar y bogar Atrevidos y valientes, los piratas habían escondido todos sus tesoros en la brisa salina de sus labios, y en el anís pecaminoso de su lengua. Esta noche recorriendo la curva de su espalda creo un eclipse de tierra sólo para mí. Ylsen

fotografía (tomada por Daniela Escobar)

Imagen
Ella se para al borde del abismo y mira el universo; lo desprecia; sabe que no hay razón alguna para temerle; lleva en su corazón una daga y la presiona fuertemente contra si, pone su cara de heroína y resuenan los ecos de los que van callendo sin temor; ella teme el vacio de mis ojos y encierra la esperanza en esa daga que me insulta. Ella pende sobre el borde y el viento la sacude; pienso que si mis brazos no fueran tan cortos sería yo quien podría rescatarla. Ella me rescatará de la sombra desde donde la miro y el abismo es quienes somos; nosotros seremos el día que su daga se entierre en mi pecho y yo comparta su caída. Cassó.

II

Tanta rota senectud del ambiente que me rompe que me plaga y me golpea Todo este sueño del no dormir que me invade ¿Será gloria la muerte roja de lo eclético? y la rueda, la guillotina. Y yo me trago las ganas de matarte catapultandote desde mi espejo toda la estolides del tonto desatino. El sol. Y toda la precariedad de mi verdad aboluta. córrete muévete ábrete Insulsa creación de mi inconciencia yo no quiero pertenecerte pertenecerte Ylsen

VÉRTIGOS

Imagen
Sentir esta impetuosa soledad que me corrige el ensueño y morir renegado en las risas frías. Romper el cuadro del abismo para regalarte el vértigo: el dueño de mi vida, ensueño de mi muerte. Oigo un vals torpe en una sala vacía, un hacha cae métricamente en tiempo de cuatro, sobre la tapa del piano lo destroza Deseo con fervor religioso que lo destroce Me he parado en el redondo borde de mi letrina y he pensado si debiera o no saltar, teniendo en cuenta la asquerosa seguridad de que no moriré Tengo un sueño recurrente: Luego de escapar por luengas tierras boscosas de un peligro invisible, pintado de verde oliva regresé anciano a mi casa, y quemé mi biblioteca. Querida amante invisible yo te necesito. Ylsen.

Agresión contra la imagen.

Por estos tiempos de miseria, me llega de nuevo a la memoria la idea del otro pretendiente de la realidad que se cruza y se inserta con la mía. Creo que los recuerdos vagos que tengo de su idea, se deforman en la enunciación que podría hacer de él; él, no soy yo y nosotros no somos otros que los creadores de la circunspección de nosotros. Ahora creo recordar lo que él me dijo. Creo que si lo escribo no voy a tener precisión en lo de la conciencia que él posee dentro de la mía. Llegará algún sitio que me permita creer de nuevo en la creación. Esta memoria tan agobiada de la verosímil mentira, de la creación en la que los vacios ya no importan porque lo son todo, en la que los seres son abismos inescrutables, los sentidos son las yemas de los dedos buscando la plenitud de la falacia y la imagen desaparece para crear, para resucitar los desconocidos bacanales de la carne y la memoria, a ella la puedo mentir diciendo que la amo; a él lo miento diciendo es la conciencia que poseo. Cassó.

Tu Yo

En la medida de lo posible me recorro Mediocre Incauto, fácil para la muerte, Como soy, como soy de nuevo Y me muevo y cambio y Salto y caigo y giro y qué. Nada y todo tu vida la mía la existencia mía Mi ¡no! La otra, el ¡si! , el cielo y sus Nubes por debajo de mi cuando Vos y yo y nadie más Y así nomás. Hallo en vos lo que no y a veces y tal vez Uno y de pronto mas o Pero no puedo y no quiero Yo tonto, pero más tonto que nadie Y a veces que alguno entiende Como va cómo, sigue y su Seguirá Podrá?. Cassó.

Maniobra

Subiré por la escalas hasta el final. De todo me aterro, en especial cuando creo que el otro mundo es un fatídico corredor, un corredor eterno, un corredor sin sentido, sin orientación. Más allá, está esa sombra al final… la sombra no existe. No existe el tiempo, el movimiento si existe. Me aterra que se detenga todo en un instante. Mi maniobra de escape es pensar. Cassó.

I

Es vida si es mi vida si fuera de otro sería… (del otro que ya fui) Salgo y entro al poderoso palacio del que jamás seré dueño Y sin desearlo lo deseo Y mi razón me obliga a no desearlo por los mismos motivos por los que lo quiero Son mis ideas caballos de paso caballos para cortas rutas creados por mí para huir de ellos, para saltar galante al Banal bacanal, al tango del barro sagrado. Y estúpido mil veces estúpido que piensas que alguien te ve. Fue mi pecho el creador del fuego Y de la luz Y del sentido También de la laguna y de la peste: Del podrido sonido de la luciérnaga que a todo el mundo lleva tranquilidad excepto a mi que sigo creyendo que no hago parte de todo el mundo que no he querido escucharme en todo ese mundo que yo solo inventé para mí para sentirme diferente de la bruma. Terminé prefiriéndome: como la luciérnaga que creo la laguna para reflejarse y distorsionarse en ella Que soy la laguna Y soy su agua Y su luna Luna mezquina y robada Luna sin llanto de enamorados Lun...

Necro can

Hay un perro en la casa con los ojos henchidos porque no puede llorar. La casa es como una tumba Y por eso el perro no entra Está ahí, echado en el umbral como si no quisiera moverse. El perro es como un poeta Mira al sol cada día como si le fuera desconocido, Mira la calle como si le fuera desconocida Mira y mira y no puede llorar Parece que el perro estuviera allí Desde el primer momento del universo; Quieto, sin vida, sin llanto por los que vivimos en esta tumba. Está cuidando que los muertos no salgan y que los vivos no entren. Es triste no poder llorar los muertos que mi perro cuida, también ahuyenta a los niños que por donde van no ven perros fantasmas del mundo de los vivos. Parece que el tiempo se detuvo en su pelaje y está allí todo (ocupado) empolvado de historia y cuando se sacude se le desprenden las vidas de los vivos que lentamente van ocupando esta casa como nosotros. Cassó.

(sin título)

“Él era el viento y ahora el viento es ausencia” Mapla Vacías calles en adoquín, Hidrantes, postes de luz Un par de árboles y hojas que son arrastradas en frente del rostro de la niña Y lágrimas y el viento sin rostro Ahora la besa y se lleva sus lágrimas Y la tristeza trae más y su rostro desgraciado sin su él Porque ahora el viento es ausencia y él que era su viento no murió Solo se marchó como viento que es. Entonces ¿por qué llora? Cassó.

La casa (del valle)

Ahora que vivo en esta casa con este hombre que me llama hijo Me siento mas lejos de mi hogar que nunca. Ahora que las mariposas volvieron del cauca a la última vereda en la montaña Yo me estanco en esta casa con este hombre que me llama hijo. Después de tomar café en la mañana y escoger guayabas y mandarinas De oler la tierra y oler a ella Veo como este hombre me manda, cuando regreso me dice: Gracias hijo. He comenzado a creer que tengo padre Pero este padre adoptivo que me conseguí no es padre de nadie y yo que soy hijo de nadie También he encontrado lo que me hacía falta: Nada Porque quien es padre de nadie es nada y quien es hijo de nadie es nada Y seguimos inventando juntos que existimos. Cassó.

Carta (del valle I)

No te he extrañado María Me refiero a que no me haces falta en esta vida de campesino Que estoy llevando en este valle de rojos ríos y quemas funerarias, No te he extrañado bajo esta lluvia de disparos ni bajo estas miradas de horror; Creo que la guerra por aquí ya terminó hace tiempo, pero como todos viven con terror Esa guerra está allí como las ratas y los gallinazos en los cañaduzales comiendo muerto, Esa guerra apátrida está por acá en las ruedas de las bicicletas del parque, Entre los zapatos lustrados de los viejos, sus sombreros y sus cigarrillos, También está en la mirada de los jóvenes, esa mirada aterrada de: – Aquí no pasa nada – Creo que esa gente que ignora que todavía hay peste en este lugar tampoco es de este lugar, Estoy comenzando a creer que la guerra se los llevó a todos y Estos que viven aquí son usurpadores de este pueblo fantasma. No te he extrañado María No he tenido tiempo para dejar de correr de los asesinos por Olvido. Cassó.